El “amino spiking” o “protein spiking” es una práctica utilizada por algunos fabricantes de proteína en polvo para manipular el contenido de proteínas declarado en la etiqueta del producto. Esto se realiza con el fin aumentar la cantidad de proteína, pero abaratando los costes ya que para ello añaden aminoácidos de bajo coste como la glicina, taurina, creatina, glutamina… para aumentar el contenido de nitrógeno del producto.

Pero empecemos por el principio… la proteína contiene aminoácidos, y estos, nitrógeno, así que los test que son utilizados para comprobar el contenido de este nutriente, se basan en este principio.
Las pruebas de laboratorio que miden la cantidad de nitrógeno (método Kjeldahl) indican un nivel más alto de proteína, aunque en realidad lo que ocurre es que se produce un aumento de nitrógeno no proteico, lo que se traduce en que la calidad del producto es menor ya que estos aminoácidos añadidos no tienen el mismo valor biológico o perfil de aminoácidos esenciales que una fuente completa de proteína.

Consejo, fíjate en la etiqueta:

-La lista de ingredientes aparece ordenada de mayor a menor contenido
-Si entre los ingredientes se encuentran: creatina, glicina, creatina, taurina… sospecha!!
-Busca sellos de calidad. Por ejemplo, la certificación cGMP.
-Atento/a al aminograma completo e ingredientes adicionales (como edulcorantes o emulgentes).

Además… ¿sabías que los sabores influyen en la desviación total de proteínas? (la de chocolate suele poseer menos % de proteínas por su contenido en cacao).

En resumen, si los ingredientes están declarados en la etiqueta, el “amino spiking” se considera legal, no obstante, y como ya te habrás dado cuenta, es una práctica que desde el punto de vista ético… es cuestionable. Así que, si vas a comprar una proteína de suero ya sabes que tienes que estar atento/a.

 

 

 

BIBLIOGRAFÍA

Finete, V.deL., Gouvêa, M. M., Marques, F. F., & Netto, A. D. (2013). Is it possible to screen for milk or whey protein adulteration with melamine, urea and ammonium sulphate, combining Kjeldahl and classical spectrophotometric methods?. Food chemistry, 141(4), 3649–3655. https://doi.org/10.1016/j.foodchem.2013.06.046

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