Cada día, especialmente en épocas clave como después de las fiestas navideñas o antes de las vacaciones de verano, surgen en diversos medios de comunicación, ya sean redes sociales, revistas, etc… nuevas dietas que prometen la pérdida de peso “sin esfuerzo”. Este tipo de dietas o pautas nutricionales no están exentas de ciertos riesgos para la salud y que no sólo se limitan a recuperar todos los kg perdidos.

A continuación, vamos a ver algunas de las características o señales que pueden hacernos sospechar que estamos ante una “dieta milagro”.

 

• Dietas que eliminan un tipo de alimento o un grupo de alimentos

Por ejemplo, aquellas dietas que eliminan por completo los carbohidratos o las grasas, lo que conlleva que a corto plazo nos sintamos con menos energía, irascibles… además de que son dietas que carecen de nutrientes esenciales lo que a medio y largo plazo contribuye a la aparición de déficits nutricionales importantes, estreñimiento, …

 

• Dietas basadas en el consumo de un alimento en concreto

En este caso ponen el foco en un alimento confiriéndole propiedades mágicas. (Seguramente te suene la dieta de la piña…)
Incluso llegan a dividir los alimentos en alimentos “buenos” y “malos”, permitidos y prohibidos.

 

• Son dietas que prometen resultados rápidos

Como perder una gran cantidad de peso en un periodo de tiempo muy corto. Como es de suponer, son afirmaciones poco realistas y que pueden generar gran frustración cuando finalmente fracasan, además del conocido “efecto rebote”. Estas dietas conducen a patrones de alimentación poco saludables con un gran riesgo de desarrollar trastornos psicológicos.

 

• Utilizan términos muy atractivos, pero sin evidencia científica que la respalden

Por lo general recurren al uso de este tipo de términos con el fin de otorgarles cierta credibilidad, incluso a veces, incluyen testimonios de personas que afirman haber experimentado resultados sorprendentes gracias a este tipo de dieta con el fin de apoyar estas afirmaciones.

 

• Se acompañan de la venta de preparados o productos dietéticos que, por lo general, vende la persona que realiza el plan alimentario…

En conclusión, las dietas milagro no sólo no funcionan, sino que ponen en riesgo la salud de las personas. Perder peso de forma saludable requiere de tiempo e implicación con el objetivo, ponte en manos de un dietista-nutricionista que te ayude y que diseñe un plan de alimentación acorde a tus necesidades sin poner en riesgo tu salud física y mental.

¡Espero que te haya gustado!

 

“El mayor riesgo de las dietas milagro es que, al ser tan efectivas a corto plazo, son adictivas. Esto hace que la gente las repita una o dos veces al cabo del año. Al cabo de diez años, los daños sobre su salud pueden ser dramáticos”
GIUSEPPE RUSSOLILLO

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