A menudo me encuentro en consulta casos de chicas (generalmente somos nosotras) que se pesan todos los días lo que conlleva que en numerosas ocasiones presenten un gran desgaste a nivel mental pudiendo incluso fomentar la aparición de comportamientos obsesivos y un gran impacto en su autoestima.
Pesarte todos los días con el fin de motivarte o bien como una conducta de comprobación o de progreso puede no ser una buena idea por varios motivos que te explico a continuación:
El peso corporal puede sufrir modificaciones a lo largo del día debido a factores tales como la retención de agua, cambios hormonales, el estrés, la práctica deportiva… todo ello dentro de un contexto de normalidad y que pueden llevar a una interpretación errónea de tu progreso real.
La pérdida de peso saludable es un proceso gradual, a lo largo del tiempo. El hecho de poner nuestro foco en las variaciones diarias puede desviar nuestra atención y llegar a desmotivarnos.
Se ha de tener en cuenta que la salud no se mide sólo por el peso corporal, existen otros factores como el nivel de energía, la fuerza, cómo es la relación con la comida, la composición corporal, y un largo etcétera que son igualmente importantes.
Además, pesarse diariamente puede llevar a una obsesión nada saludable a la par que provocar un estrés innecesario.
Por último, y no menos importante, el peso no define la valía de una persona, y es que la autoestima y la salud mental son fundamentales para el bienestar general. Medir el éxito sólo a través del número que nos da la báscula puede afectar negativamente a la percepción sobre uno mismo.
Establece metas a corto y largo plazo, utiliza otros indicadores de salud y bienestar, y si vas a utilizar la báscula, que sea de manera mucho menos frecuente, así, de esta forma, obtendrás una visión más precisa de tu progreso a largo plazo.
Y si después de todo esto tienes dudas, consulta a un dietista-nutricionista para obtener orientación personalizada sobre tus objetivos de salud.
¡¡Espero que te haya gustado!!